Su posición estratégica, dominando la zona sur del Mediterráneo,
incluida la costa africana, hacía del litoral malagueño un lugar
perfecto para la instalación de puertos comerciales, como el puerto factoría
que los fenicios crearon en Malaka (Málaga).
Durante la dominación romana, la región adquiere su máximo
esplendor en la antigüedad, con una destacada predominancia de su capital,
Malaka, que gozó del privilegio de ciudad confederada de Roma, situación
que alcanzaron sólo unas cuantas ciudades de Hispania.
A la decadencia romana siguen en incursiones no demasiado prolongadas los
bizantinos y los visigodos hasta la conquista árabe, a finales del siglo
IV.
Fue bajo el control de los árabes cuando la ciudad vivió una de sus
etapas de mayor progreso. Los musulmanes levantaron la muralla y construyeron
el castillo de Gibralfaro y la Alcazaba. Al igual que hicieron en dos tercios
de la península, implantaron su cultura a lo largo de los ocho siglos
de dominación. Esta época significó también un cambio
en las estructuras económicas. Málaga se convirtió, a
partir del siglo XI, en un emporio mercantil que exportaba por todo el Mediterráneo
los más diversos productos, desde uvas moscatel hasta cerámica dorada.
La reconquista de la ciudad por los Reyes Católicos en 1487 cambió
por completo la historia malacitana: transformaciones cívicas y
religiosas, reordenación del espacio urbano, reparto de tierras entre
los conquistadores, etc. Todas estas reformas, sin embargo, no llegaron a
establecer el progreso que se esperaba. Terremotos, epidemias, malas cosechas y
una pésima administración pusieron a la ciudad en una etapa de
imparable decadencia.
A partir del siglo XVII empezó a sentirse una recuperación,
con la creación de numerosas
entidades científicas y sociales que activaron la vida de la provincia.
Este resurgir malagueño convirtió la ciudad en el segundo centro
industrial de España a mediados del siglo XIX. Con la crisis de final de
siglo, Málaga entró en otro proceso de decadencia del que no se
recuperó hasta mediados del presente siglo, con la aparición del
turismo.
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