| Málaga | | El pescaíto y el vino |
A comer
Tres productos caracterizan la cocina de Málaga: las uvas moscatel,
el ajoblanco y los pescados de sus costas (o "pescaíto").
La oferta malagueña de restaurantes, bares, tascas, ventas
o incluso chiringuitos en la playa donde poder degustar cocina marinera
es muy amplia.
Malagueña por excelencia es la fritura, plato en el que se unen
los sabores de diversas variedades de pescado.
Los pescaítos más populares son los chanquetes, los
boquerones, los chopitos, los calamares y las sardinas.
Igualmente, los espetones
o moragas de sardinas, asadas en la misma playa y ensartadas en cañas.
La Asociación de Empresarios de Hostelería de la provincia
de Málaga (AEHMA) ha organizado los restaurantes y chiringuitos
especializados en "pescaíto" en tres rutas:
- Ruta del boquerón (en El Palo).
- Ruta de la sardina (en Pedregalejo).
- Ruta del calamar (en la zona oeste).
El plato andaluz por antonomasia es el gazpacho, que adquiere
leves toques diferentes en cada una de las provincias andaluzas.
En Málaga encontramos
el ajoblanco, variedad de gazpacho, como uno de los platos más
típicos.
A beber
Es preciso citar también el vino de Málaga, cuya fama ha
trascendido las fronteras de España. Su universalidad proviene de
la antigüedad, cuando los fenicios primero y los romanos más
tarde se encargaron de producirlo y distribuirlo por sus dominios.
Los vinos con denominación de origen "Málaga" se
elaboran con uvas
de las variedades "Pedro Ximéenez" y
"Moscatel". Estos vinos son de un claro carácter
mediterráneo, dulces y atercipelados.
Entre los más importantes, citaremos el Moscatel, el
Seco, el Pedro Ximénez, el Vino de los Montes, el Lágrima, etc.
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