En el día
de los Santos Inocentes, el 28 de diciembre, se celebra en Málaga
capital la Fiesta Mayor de Verdiales. Al Puerto de la Torre, en la
venta de San Cayetano, concurren numerosas pandas (grupos de
músicos y cantaores)
de los pueblos vecinos y miles de malagueños van durante
todo el día para disfrutar del ambiente festivo.
Se interpretan verdiales siguiendo
la tradición que habla de las bandas de verdiales que se juntaban
para hacer recolectas en favor de los que estaban presos siendo inocentes.
Según algunos autores, el verdial es el antecedente "prehistórico"
del flamenco. El origen del cante y baile de los verdiales es desconocido,
aunque se cree que puede ser una danza fenicia adaptada luego a ritmos
de ritos cristianos.
Son alegres y bailados con castañuelas adornadas con largas
cintas de diferentes colores. Se acompaña de guitarras, primitivos
violines de dos cuerdas y minúsculos platillos de metal.
Los verdiales son una manifestación del folklore
popular llena de colorido por los espectaculares sombreros artesanales
de vistosas flores, trozos de espejos y cintas multicolores.
La copla suele ser la clásica cuarteta, a veces con un
verso más, convirtiéndose en quintilla.
El baile, de parejas generalmente, es gracioso y sencillo.
Su estructura suelen formarla tres coplas, a las que
corresponden diversos pasos, entre los que abundan los de salto. El
paseíllo entre copla y copla viene a ser el paseo de sevillanas
algo simplificado y con salto continuo. Los brazos no cesan su movimiento.
Los danzantes se acercan
y se separan en constante jugueteo, se dan la espalda al danzar, se miran,
se cruzan de cara, etc.
Como baile campestre, se baila con alpargatas que se adornan con cintas
de vistosos colores atadas a las piernas.
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